Estás buscando el momento perfecto para hacer algo y llevas ¿entre un par de días y un par de años buscándolo?

Probablemente ya te has dado cuenta, o quizás no…pero ese momento perfecto no va a llegar, no se van a alinear mágicamente los planetas.

Vivimos esperando que las cosas pasen, que sea mañana, que sea mejor, que haga más sol, que llueva menos, que llueva más…

¿No estás harto ya de esperar?

Esperar agota, sobre todo cuando es una espera pasiva en la que tú no haces nada más que dejarte al azar y el destino de un devenir mejor que llegará ¿Mañana?

Yo tengo mi particular visión de la espera y quisiera compartirla contigo analizando lo que dice la RAE acerca de lo que es esperar :

  • Tener la esperanza de que algo suceda

La esperanza está bien, tener esperaza suena bonito ¿verdad?, en realidad no lo lo es tanto…

Algunas personas esperan que haga sol, esperan que les toque la lotería, que mañana sea un mejor día, etc. Está bien esperar que cosas mejores lleguen y sucedan en nuestra vida, pero solo con esto no sirve porque esperar desde la esperanza (sin acción) genera frustración pues rara vez sucede lo que queremos si no vamos a buscarlo, si no nos movemos hacia ello e intentamos al menos acercarnos un poquito.

Tener certeza es mucho mejor para tu autoestima que tener esperanza, ya que el problema de esperar desde la esperanza es que lo dejamos todo en manos de factores externos a nosotros, soltamos los mandos de control y esto significa que aparte de sentarte a esperar ¿Qué más puedes hacer?

La espera será más agradable (y exitosa) si sustituyes la esperanza de que ese algo suceda, por la certeza y la seguridad  de que eres capaz de lograrlo y de que te lo mereces.

  • Creer que ha de suceder algo, especialmente si es favorable.

Creer que algo va a suceder es el primer paso para conseguirlo pero siempre que también creas que tu puedes hacer algo para que esto suceda.

Las creencias son como los hilos de una marioneta, no los vemos pero en realidad están ahí moviendo toda nuestra vida de principio a fin.

  • Permanecer en un sitio en donde se presume que ha de ocurrir algo.

Volvemos a la inmovilidad, esto sería equiparable a quedarte en tu tienda esperando a que vengan clientes, a quedarte detrás de tu web esperando que te pidan una propuesta o a permanecer en tu perfil de linkedin o infojobs esperando a que algo mágico ocurra.

El destino es caprichoso dicen, así que al menos que saques tu bola de cristal, lo que quieres no sabes donde está ni de donde va a venir, sino ya lo tendrías porque ya habrías ido a por ello ¿No? Mejor muévete por diferentes lugares, encuéntrate con personas, enriquécete y aprende mientras buscas.

Eso que va a ocurrir te acabará encontrando en el lugar adecuado, pero por favor no permanezcas inmovil esperando.

  • No comenzar a actuar hasta que suceda algo.

¿Qué fue antes el huevo o la gallina? En este caso esta clarísimo: para que ese algo ocurra tienes que empezar a actuar y no al contrario.

  • “Esperar sentado” cuando para que lo que se espera ha de cumplirse muy tarde o nunca.

La propia definición es devastadora, es esperar sin esperanza, sin certeza, sin acción, esperar algo que se supone, o más bien no, algún día llegará. Esperar por rutina y creyendo en el fondo que no va a suceder ¿Puede haber algo más frustrante y que te aleje más de tus metas?

 

La espera activa y calmada

Esta es la que a mi me gusta y la que te recomiendo:

  • Esperar con certeza de que llegará
  • Esperar con claridad de lo que quieres
  • Esperar con paciencia y calma
  • Esperar cultivando tu sabiduría y aprendizaje
  • Esperar con seguridad y autoestima
  • Esperar haciendo

Yo prefiero esperar caminando ¿Y tú? ¿Aún esperas sentado?

No te lo recomiendo.

Y si te has convencido de que moverte es mejor opción pero no sabes por donde empezar te ayudaré: descargarte mi guía gratuita sobre cómo pasar de la teoría a la práctica y ponte ya en acción para conseguir tus objetivos.