El mindfulness es una práctica que se enfoca en el presente.

Se trata de atender plenamente a lo que acontece, tanto en nuestro interior como en el exterior, ya que es nuestro presente el que va conformando el futuro.

Si nuestras ideas y actos están bien atendidos, bien estructurados, con una visión y objetivos claros y saludables, con pasos firmes y dedicados al “bien hacer”, el futuro de la empresa será sin duda próspero, además de saludable para todos los trabajadores de la empresa. Esto y mucho más, son aspectos que proporciona el entrenamiento de la Atención Plena (Mindfulness).

Esta es la dirección a la cual se suman cada vez más empresas, porque comienzan a intuir que el futuro está en desarrollar nuestras capacidades mentales, para el bien de la empresa, el propio, y en definitiva, el de todos.

Desarrollar el arte del “bien hacer”, producto del desarrollo de nuestra consciencia, aumentará nuestras competencias y nos proporcionará mayor felicidad.

Todos buscamos ser más felices, tener la vida que deseamos y para ello necesitamos:

  • Estar bien despiertos, bien presentes.
  • Tener un profundo autoconocimiento para saber lo que deseamos.
  • Conocer verdaderamente nuestras capacidades y limitaciones así como aprender a manejarlas.
  • Dar al mundo lo mejor de nosotros mismos a través de los frutos de nuestro trabajo ya que la felicidad está relacionada con la calidad de lo que damos, pero para dar también necesitamos ser escuchados, ser atendidos, ser valorados.

¿Qué puede hacer el líder para facilitar que su equipo desarrolle este autoconomiento y logren dar lo mejor de sí mismos?

  • Proporcionar el ambiente necesario para la adecuada armonía.
  • Encontrar el punto justo para saber exigir lo necesario para el buen funcionamiento de la empresa.
  • Estar bien equilibrado y  muy presente en cada matiz de lo que acontece, para actuar con sabiduría.

La práctica de la Atención Plena ayuda en el desarrollo de estas competencias en todas las personas y en los líderes, directivos y jefes en la empresa.

A través de la práctica de la Atención Plena, todas las personas se desenvolverán con mayor eficacia en sus puestos de trabajo, directivos y no directivos, gracias a los siguientes aspectos:

  • Desarrollo de la empatía, lo que proporcionará mejor ambiente laboral.
  • Personas más atentas, más equilibradas, con buena gestión emocional, que sabrán manejar adecuadamente el estrés laboral y las relaciones interpersonales.
  • Desarrollo de la memoria y de las capacidades ejecutivas.
  • Mejor preparación para afrontar los desafíos profesionales, que sin duda, surgirán en muchos momentos.
  • A nivel biológico la práctica de la atención plena genera un aumento de serotonina y dopamina, neurotransmisores relacionados con el bienestar y una disminución de cortisol y noradrenalina, hormonas relacionadas con el estrés. Esto disminuriá el riesgo laboral y las bajas por enfermedad causadas por altos niveles de estrés.

A través de la práctica de Mindfulness construiremos equipos humanos más eficaces, saludables y felices.

Monigote con dibujos de interrogaciones sobre la cabeza

¿Cómo se desarrolla la práctica de Mindfulness?

Reservando unos minutos al día para entrenar nuestra mente. Al igual que podemos acudir al gimnasio para entrenar nuestro cuerpo, ahora, además, también entrenaremos nuestra mente.

Se trata principalmente de entrenar la atención a nuestro cuerpo:

  • A la respiración
  • A las emociones
  • A los procesos mentales y pensamientos

Con este fin se utilizan dos tipos de práctica: la práctica formal para la que se necesitan unos minutos al día y la práctica informal para la cual no se necesita tiempo adicional ya que se realiza entrenando la atención a las actividades de la vida diaria que realizamos.

Estas prácticas, de enorme sencillez, proporcionan la lucidez necesaria para tomar las riendas de la vida:

  • Para actuar con consciencia plena.
  • Para proporcionar poder para ser más eficaz, más feliz.
  • Y que además, trabaja por el bien común.

Y para terminar quiero añadir esta frase para la reflexión:

Es preocupante invertir en la formación de alguien y que luego se vaya; pero mucho más preocupante es no formar a alguien y que luego se quede.

Autora: Rosario Sánchez
Experta y Consultora en Mindfulness Transpersonal. Acreditada por la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

 

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