Cuando reflexiono sobre ciertos temas a veces tengo la sensación de que el mundo se divide en dos tipos de personas: los que …. y los que…. Esto me pasa con el aprendizaje, parece que algunas personas han decidido aprender de todo y de todos y otras personas se anclan al suelo inmoviles cada día.

La vida es un aprendizaje continuo y la empresa también lo debe ser.

La única vía para que tu empresa crezca, innove y sea competente en el mercado, es que tus empleados crezcan, innoven y sean competentes en sus puestos de trabajo ¿Crees que esto  pueden hacerlo sin aprender? Me temo que no.

Conseguir empleados que produzcan mejoras continuas en la empresa es un reto para muchas PYMES.

¿Cuáles son algunos de los aspectos que no facilitan el aprendizaje?:

  • Pensar en los errores como una amenaza y culpabilizar a las personas cuando los comenten.
  • Excudarse en las excepciones y en las excusas (de algunos, no de todos) para pensar que las personas no quieren formarse y mejorar.
  • Creer que el aprendizaje es cuestión únicamente de tiempo y de dinero.
  • Pensar en el aprendizaje como un proceso que va de fuera hacia dentro.
  • Hacer caso a miedos y creencias del tipo “¿Y si doy formación a mis empleados y luego se van con todo lo que han aprendido?
  • Pensar que el aprendizaje solo se da en los cursos formativos y bajo un formato de aprendizaje formal.
  • Desconocer los conocimientos, habilidades  y talentos de tus empleados.

Para superar estas limitaciones tu empresa necesita construir una cultura que facilite el aprendizaje de forma continua.

Ten en cuenta que si la mayor parte de las personas de tu empresa tienen mucha antigüedad (¡ojo! que digo antigüedad y no edad, lo que importa es cuánto tiempo han estado haciendo lo mismo de la misma forma), o tienen baja autoestima, poca tolerancia a la frustración o alta resistencia al cambio, implantar una cultura de este tipo requerirá más esfuerzo y tiempo por parte de la dirección de la empresa.

Algunos de los valores centrales en este tipo de culturas son la mejorA continua, la confianza en el talento de las personas, la innovación o la adaptación al cambio.

Sean los que sean los valores vinculados al aprendizaje que elijas en tu caso particular, no basta con nombrarlos y que los escribas en tu plan estratégico o tu política de RRHH, los valores hay que sentirlos y demostrarlos cada día, ¿cómo? creyendo realmente en el valor del conocimiento y de la mejora continua y comunicándolo así con cada acto y cada palabra en el día a día de la empresa.

Algo esencial en la cultura del aprendizaje es permitir a las personas poner en práctica lo aprendido.
Creo que todos tenemos claro que nadie nace aprendido y que para aprender hay que practicar:
¿Cómo van a aprender tus empleados nada si no les dejas practicar? ¿Cómo vas tú como líder a aprender ni mejorar nada si no pones en práctica todo esto que te cuento? Siempre te digo que pruebes y experimentes, hoy más si cabe te animo a ello.
Tu empresa debería ser un entorno de creación de experiencias de aprendizaje.

Si quieres que las personas consigan mejores resultados, que busquen diferentes formas de hacer las cosas, de mejorar, de optimizar o simplemente de hacer cosas diferentes a las que hasta ahora hacían, tienes que permitir que prueben, que practiquen y sí, que comentan errores.

¿Qué necesitas para convertir tu empresa en un aula de formación continua?
  • Seleccionar siempre personas cuyos valores estén alineados con el aprendizaje, tales como la curiosidad o la mejora continua. El aprendizaje real solo puede nacer del interior de la persona.
  • Tener herramientas y programas basados en sistemas formales e informales de aprendizaje en la empresa. Aquí todo vale, desde el tradicional plan de formación, pasando por la gamificación, hasta los más sofisticados y creativos programas creados por las grandes mutlinacionales.
  • Paciencia, el proceso de aprendizaje es eso mismo, un proceso. Aprender artes marciales instantáneamente como en  la película de matrix todavía no es posible (aunque me he encontrado con avances curiosísimos en esta línea que puedes ver aquí), sin embargo, hasta la fecha nadie puede darle a un botón en su cabeza y descargarse los conocimientos y la experiencia relativos a una habilidad específica . En la era de internet han crecido nuestras ansias de quererlo todo para ya pero todavía hay cosas que aún llevan su tiempo y su proceso, el aprendizaje, al menos de momento, es una de ellas.
  • Líderes que bucan el error, pero no para castigarlo sino para fomentar que sus equipos experimenten, se equivoquen y aprendan de sus errores.
  • Fomentar el conocimiento compartido. Si las personas y departamentos de tu empresa son como islas, ya pueden ser los más expertos del mundo que la  globalidad de la empresa no podrá beneficiarse de sus conocimientos, experiencias y las sinergias entre ellos.

Mi trabajo como consultora, formadora y coach es conocimiento y habilidad en estado puro. En mi caso el aprendizaje siempre me ha apasionado. Cuando asisto a charlas y cursos siempre lo hago con muchísima ilusión y curiosidad, tomo notas sin cesar y continuamente nuevas ideas surgen cuando escucho a otros hablar (este proceso me encanta, es como si al oir a otra persona exponer su discurso alguien encendiera mi botón de pensamiento y creatividad), me pierdo horas leyendo y viendo videos sobre temas que me interesan y siento que no me da la vida para todo lo que me gustaría investigar. Pero no siempre es así…

¿Cómo ha sido tu experiencia y la de tus empleados con el aprendizaje?

En ocasiones las actitudes negativas respecto al aprendizaje se han desarrollado en nuestra infancia y han moldeado nuestra actitud a través de la interiorización y generalización de malas experiencias: materias poco interesantes para la persona, métodos de enseñanza poco adecuados, intolerancia al error, límites a la creatividad, exigencias altas y falta de reconocimiento, etc.

No perpetúes en tu empresa los fallos cometidos durante mucho tiempo en el sistema educativo.

Como siempre te digo, debes empezar por tí así que prueba y experimenta con este sencillo ejercicio: fíjate en las oportunidades de aprendizaje que has tenido durante el día con las diferentes experiencias y situaciones que has vivido, reflexiona cuáles has aprovechado y cuáles has dejado pasar y contesta al final del día ¿Podría haber aprendido algo más si hubiera tenido otra actitud más orientada al aprendizaje? ¿Qué creencias han limitado mi aprendizaje?

Si te fijas bien, descubrirás nuevas formas de aprendizaje en tu día a día, en tu trabajo, en tu empresa.

Una de las nuevas formas de aprender que he encontrado recientemente ha sido escribir artículos. La propia investigación de un tema particular y el hecho de ordenar tus ideas para expresarlas genera unos procesos internos de reflexión, criba de información y extracción de conclusiones que realmente producen un aprendizaje. En mi caso escribo de temas profesionales acerca de los que tengo conocimientos y experiencia y así todo con cada artículo no te puedes imaginar todo lo que aprendo ¿Magia? Un poquito sí, la magia del aprendizaje.

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