Bienvenido al primer episodio de “El consultorio de Silvia”, respondo a tus preguntas sobre RRHH, talento, desarrollo personal y profesional.

Esta ha sido la pregunta ganadora del sorteo y con la que inauguramos el consultorio:

Hola Silvia:
Estoy habituada a realizar entrevistas y búsqueda activa de empleo pero hoy he tenido una entrevista bastante extraña. El caso es que era un puesto temporal de 2 meses del que no me han dado información sobre horario, funciones, salario, etc. sin embargo sí que han comunicado claramente que querían una alta disponibilidad y flexibilidad horaria, me han pedido una propuesta específica por escrito de cómo haría el trabajo e incluso me han sugerido cómo debería vestirme, la verdad es que este tipo de cosas me desconciertan mucho, poco dar y mucho pedir ¿No crees? Quiero ser flexible y abierta pero la verdad que no sé qué pensar… ¿Cómo deberíamos enfrentar este tipo de situaciones extrañas en procesos de selección? ¿Cómo saber cuándo confiar y cuándo decir que no? ¡Mil gracias! Y felicidades por este consultorio que seguro ayudarás a muchas personas.

 

Foto de silvia Lopez, el consultorio de SilviaSilvia responde:

Querida lectora,

Entiendo que estés desconcertada, te soy sincera y sí que me parece mucho pedir y poco dar (y creo que tú así lo sientes también).

Soy de las que piensa que los candidatos teneis todo el derecho (e incluso diría el deber) de evaluar a las empresas durante los procesos de selección, y no se tú, pero yo con lo que me cuentas lo que pienso es “Madre mía si me piden esto ahora ¡Que no me pedirán cuando este contratada!”

 

La forma de comportarse y ciertos detalles de las empresas y seleccionadores a lo largo de los procesos de selección, te darán pistas muy valiosas acerca de cuál es la cultura de la empresa, sus políticas y las expectativas acerca de lo que buscan.

  1. Fíjate en esas pistas
  2. Pregúntate qué es lo que estás buscando tú
  3. Por último compara, creo que intuyes que en este caso vuestras expectativas no encajan y de ahí tu desconcierto ¿Puede ser? Por mi experiencia cuando candidato y empresa confluyen en valores y formas de hacer la comunicación es fluída y hay un entendimiento mutuo ¿Has sentido esta conexión o más bien lo contrario?

En cuanto a tus preguntas concretas:

¿Cómo deberíamos enfrentar este tipo de situaciones extrañas en procesos de selección?

Con comunicación, sobre todo nunca supongas nada. A veces damos por supuesto que no nos dan una información porque no podemos saberla y nos da miedo preguntar, esta es una opción pero también puede suceder que la falta de experiencia y/o conocimientos del seleccionador  haga que no facilite esa información, así que pregunta de forma, clara y agradable si sería posible obtener más información acerca del puesto (concreta qué te gustaría saber). Es posible que la respuesta sea que no se puede saber, en ese caso lo ideal sería explicarte por qué (o de nuevo puedes preguntarlo). Yo he realizado procesos para algunos clientes en los que no podía compartir ciertos datos y siempre he explicado los motivos, aunque lo ideal es compartir la mayor información posible, si la respuesta tiene sentido, no tienes por qué desconfiar.

¿Cómo saber cuándo confiar y cuándo decir que no?

Hay límites que deberían ser claros y generalizados, en mi opinión personal (totalmente subjetiva) situaría aquí la recomendación de vestuario (salvo que sea un puesto de azafa o similar que así lo requiera) al igual que cualquier otro tipo de incumplimiento legal, discriminación u otros aspectos moral o éticamente cuestionables.

Sin embargo otros de los límites los tendrás que poner tú. Como candidato debes conocer tus valores y necesidades (financieras y profesionales) para poder definir tus prioridades, y con esto bien clarito pregúntate:

  • ¿A qué estoy dispuesta para conseguir este trabajo?
  • ¿A qué no estoy dispuesta para conseguir este trabajo?

Te recomendaría que lo escribas pues suele ser mucho más clarificador y una vez lo tengas claro actúa y toma decisiones en consecuencia, creo que ser flexible no es incompatible con tener claro a qué estas dispuesta.

Como ves no hay una solución estándar con la que medir la “rareza” de los procesos de selección ya que situaciones raras, seleccionadores poco formados y todo tipo de circunstancias externas siempre van a estar ahí, a lo que yo te animo es a mirar a tus miedos a la cara y coger por bandera tu poder personal como candidata, a partir de ahí toma decisiones claras sobre “que sí” y “que no” ¿Estas pensando que esto te hará perder oportunidades? No te mentire, seguro que sí, pero tal y como yo lo veo, más que perder te hará cribar lo que te vale, de lo que no y así podrás centrar tus esfuerzos en los procesos en los que verdaderamente encajes, en los que puedas aportar algo valioso a la empresa y viceversa.

 

Mesa de madera con una pila de revistas, cafe y una planta con floresY hasta aquí el consultorio de hoy, recuerda que en esta sección no pretendo dar lecciones a nadie ni estar en posesión de la verdad absoluta (que por cierto no creo que exista), simplemente compartimos opiniones, tú preguntas y yo respondo, sin más trascendencia.

 

No puedo despedirme sin daros de nuevo las gracias a todos por enviar vuestras preguntas y por leerme en este primer episodio de inauguración del consultorio, me hace mucha ilusión comenzar esta sección y deseo de corazón que os sea de ayuda. Cada semana contestaré una de vuestras preguntas (por riguroso orden de llegada), así que si me has escrito simplemente ten paciencia y acude a la cita cada jueves, prometo no dejarte sin respuesta 😉

¡Nos vemos el próximo jueves  a las 16:00 con un nuevo episodio! (No te lo pierdas, es posible que venga con novedades…)